Cómo tener sexo con alguien del trabajo sin ser descubierto

Difícil pero se puede. Debe quedar claro que será un secreto. Nadie lo puede saber. Las vidas personales de ambos están por encima de todo. Pero el deseo de tener sexo también. Os veis ocho horas al día desde hace 5 años. Es normal que os fijéis en algo. Es normal que deseáis haceros el amor. Tener sexo. Pasarlo bien sin que nadie se dé cuenta, desde luego.

relaciones en el trabajo

Funciona súper bien las horas muertas de los viernes. Llegada la tarde ya casi no queda nadie. Todos marchan, todos tienen un pretexto. La casa. Los hijos. Una emergencia. Y es entonces cuando debes aprovechar. Buscar en toda la oficina un lugar que casi nadie lo frecuente. Un despacho con llave y en el que podáis estar a oscuras. Eso es importante. Si ya tenéis localizado el ambiente lo que podréis hacer es ir por separado. La idea es que lleguéis por vuestra cuenta. Tendréis que ser rápido. Lo mejor será pensarlo con tiempo, pero tener cuidado de arriesgarse demasiado.

Cierto es que nadie debe enterarse. Ni en casa tuya y menos en la de ella. Por tanto esperar a tener un día concreto para poder hacer una escapada. Tú deberás encontrar un pretexto creíble y ella también. Para no despertar sospechas de nadie la habitación de hotel será mejor reservarla con antelación. Y que cada uno vaya por separado también. Él avisará en recepción que vendrá alguien más. Ella irá y se anunciará antes de subir. Pero todo deberá ser con cautela. No debéis dejar ningún rastro. Ninguna huella.

Para que funcione sin que surjan problemas debéis tratar el tema como un secreto bajo llave. Nadie debe siquiera sospechar que hay algo entre vosotros. Las oficinas son nidos de víboras. Y si os ven muy juntitos dirán muchas cosas. Incluso vendrá mejor que os habléis poco. Lo necesario solamente para que podáis llevar la fiesta en paz.

Tener cuidado con esas salidas en grupo, pues aunque puede ser el momento idea para morrearse, no debéis hacerlo. Vosotros estáis felizmente casados. Tenéis hijos. Así que si queréis tener algo deberá ser un secreto. A no ser que queráis ir más allá.

Ya hablasteis de eso y ninguno quiere complicaciones. Lo cierto es que el deseo entre vosotros no hace más que crecer como una ola en temporal invernal del norte. Es pasión. Puro sexo. Hambre de cama. Deseos de carne.

Lo vuestro funciona como un detonador. Una manera de salir de la rutina en la que caen los matrimonios. Y claro. No lo queréis perder. Hay confianza. Hay cariño. Está todo bien. Como un barco que viaja viento en popa. Sois felices a vuestra manera.

Y a veces os preguntáis hasta cuando vais a seguir con eso. A él no le gustaría perderla y a ella tampoco, aunque ambos sienten que no están haciendo bien pero es la única manera que han encontrado de seguir sintiendo el placer del sexo.

Deixa un comentari

L'adreça electrònica no es publicarà. Els camps necessaris estan marcats amb *